Narra Robert Jones.
La veo caminar hacia las escaleras y siento una sensación placentera de saber que su cuerpo es mío, que ella es mi antídoto, por un momento olvido todo lo que está sucediendo y solo me concentro en ella, sus labios, todo su cuerpo y el éxtasis que me provoca sus besos y su piel suave como la ceda… Muevo mi cabeza a los lados para entrar en la realidad y no puedo evitar sonreír por lo idiota que me debo ver al estar así de distraído por una mujer, hace mucho que no me sucedía