CAPÍTULO 63: ELLA NO ESTÁ BIEN
Michael
Han pasado algunas horas y todavía no he podido entrar a ver a Natalie. Estoy desesperado, caminando como una fiera enjaulada de un lado a otro y deseando poder entrar de una buena vez en la habitación.
Observo a una de las enfermeras que estaba a cargo de su cuidado caminar por el pasillo. Le detengo tomándola del brazo, y no me importa ser brusco porque estoy cansado de esperar.
—Oiga ¿Cuándo voy a poder entrar a ver a mi esposa?
—Señor, tiene que espera