Capítulo 38

Por más que había pasado una media hora después de que Oliver le dio toda esa horrible información, Ana no podía moverse por lo rígido que se encontraba su cuerpo. Su cabeza explotaría en cualquier momento. Todo hacia un remolino dentro de ella mientras pensaba cualquier cosa, cualquiera que pudiera hacerla mover o reaccionar.

Nunca sintió un dolor parecido, sentía como si estuviesen desgarrándola por dentro y solo i

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