Mundo ficciónIniciar sesiónLeonardo había visto marcharse a Natalia sin poder hacer nada para detenerla. La fragilidad que había visto en sus ojos fue lo que le impidieron hacerlo. En su lugar se había quedado en la sala dándole vueltas a sus pensamientos, preguntándose qué había pasado para que todo resultara tan mal. La noche había sido un éxito hasta que se habían cruzado con Arietta y Maurizio.
En lo que a él respectaba podían no volverlos a ver nunca más. Entendía que Maurizio era el donante de esperma del







