Kenna solo escuchaba gritos y pronto la sirena de la ambulancia llegó, ella se levantó al pensar que iban a trasladar a Zahid; pero su sorpresa fue grande al ver que se llevaron a Selim primeramente.
—Ya viene otra ambulancia —la enfermera miró a Kenna —me iré con mi paciente.
Ella se limitó a asentir y después de eso siguió haciendo presión sobre la herida de Zahid, la ambulancia llegó y se llevaron a este hombre.
—Por favor resiste, cariño —Kenna tomó la mano de Zahid y la puso en su rostro —