Luca por su parte se encontraba sudoroso, respiró profundamente y dió un jalón más fuerte que los otros y finalmente pudo fracturar su dedo, dió un grito muy fuerte y después de recuperarse deslizó su mano por las cuerdas logrando que saliera.
_ ¡Lo logré! Espera un momento Aisha.
Él pudo recordar cuando Henry acomodaba los huesos de los pacientes fracturados y supo qué hacer, el después de otro jalón logró acomodarse el dedo que se había quebrado sin embargo el gritó que dió fue aún más fuerte