La bomba que había soltado el señor Carrizosa había sido mucho más destructiva y directa de lo que Valeria había estimado, incluso en el peor de los escenarios.
«Y fue él quien preparó los casos para los despidos de las jóvenes embarazadas de la firma, como yo lo había sospechado todo el tiempo, pero aún así no lo vi venir. Me confié y me cegué, pese a todos los indicios y las advertencias que tenía en mis manos, delante mío. ¿Ahora qué debo hacer? ¿Le digo a Franco sobre la interesante convers