Valeria y Franco llegaron juntos a trabajar, tomados de la mano y decididos a que nadie se interpondría en el camino y la construcción hacia su felicidad. sentían en ese momento que el mundo estaba a sus pies y que nada ni nadie podía dañarlos siempre que se amasen y enfrentaran juntos cualquier adversidad. al bajarse del ascensor en el piso 70, mostraron a todos los empleados de La Firma de la suya era una relación fuerte, que ninguna habladuría sería capaz de amedrentarlos, mucho menos de s