JENNA
Ahí estaba el hombre, lo había encontrado más rápido de lo que pensaba, porque en muchas ocasiones eran personas que les gusta estar muy escondidas y más cuando saben que le deben a alguien tan importante como mi padre.
Aunque no puedo negarlo, me gusta mucho cuando encuentro más rápido a mis oponentes. Antes de poder acercarme, me suena el celular, miro quien es y se me hace raro cuando veo el número de mi papa en la pantalla, pero aun así le contesto.
-Halo, ¿qué pasa, papa? — contestó