Cap. 44: Manipulación.
Al día siguiente, Bruno despertó lentamente, sintiendo un leve mareo por las gotas relajantes que aún surtían efecto. Miró a su alrededor y notó que Juliana no estaba a su lado. Frunció el ceño al ver su ropa esparcida por el piso, lo que aumentó su confusión.
—Juliana... —murmuró, levantándose de la cama y vistiéndose con prisa.
Salió de la habitación, buscando a su esposa por toda la casa. Primero fue a su habitación, pero no estaba allí.
— ¿Juliana? —llamó, su voz se escuchó en el pasillo.