POV SEBASTIANO
El viaje de regreso a mi villa fue en silencio. A través del cristal del coche, las luces de la ciudad parpadeaban como estrellas fugaces, pero mi mente estaba atrapada en un torbellino de pensamientos. La reunión había salido según lo planeado; Étienne aceptó mis términos y cerramos el trato, pero no podía evitar sentir que algo en mí no estaba del todo en su lugar.
Mia.
Era un nombre que resonaba en mi cabeza con la fuerza de un trueno, una presencia constante que, aunque no es