Nunca había viajado tan rápido a Chicago. El corazón me palpitaba con una mezcla de ansiedad y determinación. Antes de enfrentar lo que me esperaba, había algo que necesitaba hacer. Tomé un desvío hacia un pequeño vecindario de las afueras de California. Allí, en un modesto edificio de ladrillos gastados por el tiempo, vivía Ava Miller, mi amiga y compañera en la discoteca donde trabajábamos. Como yo, Ava soñaba con una vida diferente, alejada de las luces falsas y la música ensordecedora que s