Los siguientes segundos pasaron como una película, mientras David salió corriendo por su auto, yo estaba con las manos en mi cabeza en estado de shock y frustrada por aquella escena, luego de segundos David entro de nuevo a la casa
─Adara necesito que te tranquilices ─grito David al verme extremadamente nerviosa y pálida─. No quiero llevar a dos personas al hospital, ven ayúdame a levantar a tu mamá y sacarla para subirla al carro
Ayude a David tal y como me decía, luego me dio las llaves del