Capítulo 32 ¡Aún no estoy dispuesto a dejarte ir!
— ¿Eres tú? ¿Estás aquí?, la llamada era de Eva
—Acabo de llegar, deja que me instale y cuadramos algo, una fiesta de pijamas
Samantha vio a la niña recostada en su pecho, iban en el automóvil en el recorrido hasta la mansión de Matteo, él la miraba sospechosamente de reojo.
—Hablaremos más tarde, termina de llegar, yo guardaré tu número.
Samantha acomodó mejor a la niña en sus piernas, mientras le sonreía, al parecer Carina no la quería soltar.