Mundo ficciónIniciar sesión—Sforza… amo a tu hija… —dice Nikolai con el pecho cargado de coraje y determinación.
—Si la amas tanto… ¿por qué permitiste que estuviera en ese gulag? ¿Por qué huyó de ti desde un principio? No la mereces —dice Bartolomé echando fuego por la boca.
—En eso estamos de acuerdo, no la merezco. —Nikolai voltea a verme con tristeza y mi corazón se rompe.
—Papá, nada de esto es su culpa, si hui de él fue porque creí que me estaba traicionando, pero solo hablaron mis celos y







