Capítulo 76; Deseo practicar mi punteria.
Iker, mantenía a Miranda abrazada a él, sintiendo su cuerpo delgado y delicado.
—¿Estás segura de que estás bien, mi amor?— preguntó preocupado.
—Si, estoy bien, siempre estoy bien cuando tu estás cerca— lo abrazó con más fuerza— la verdad si me impresionó muchísimo, debí suponer que en algún momento, algo como ésto ocurriría. Lamento decepcionarte—dijo triste, entonces el ruso le tomó el mentón, elevándolo y obligándola a mirarlo.
—¿Quién dijo que me has decepcionado?— preguntó con ternura.