Capítulo 115; Nos alegra que haya vuelto.
Miranda, despertó entre mimos y besos de Iker, aunque su cuerpo estaba aún agotado, sentía que había logrado descansar muchísimo. Abrió los ojos y sonrió, abrazándo a Iker, lo atrajo hacia su cuerpo.
—Buenos días, muñeca mía.
—Buen día, mi amor. ¿Dormiste bien?— le preguntó acariciando su cabello.
—Dormí muy bien—respondió él — basta con saber que dormí a tu lado para entender que tuve buena noche.
—Yo dormí deliciosamente— lo estrechó con fuerza— sentí tus brazos rodeándome toda la noche