El punto de vista de Raymond
—Ey, James, pasa —le dejé caer mientras él entraba y se acomodaba. Rena se nos unió al poco rato y yo me senté a su lado antes de que él empezara a hablar.
Rena se acomodó a mi lado intentando serenarse. Podía sentir su cuerpo tenso y tembloroso; tenía sus manos pegadas a las mías como un insecto atrapado en un cactus, rozando mi piel con sus palmas despacio. Me quedaba claro que se moría por más.
—Gracias por recibirme. Interrogamos a Lucas e hicimos nuestras inves