Capítulo 72. Caos.
Sentada junto a todos, Valentina no dejaba de estar incómoda. Maxwell no parecía mirar a otro lugar que no fuera el suyo; esos ojos azules se incrustaban en su alma, con una intensidad que le aseguraba hacerla arder en las llamas del mismo infierno.
Mientras tanto, Aurora se aferraba al brazo de Maxwell, casi impidiéndole comer, limpiándole las comisuras de los labios como si fuera un niño. Sus actos por sobresalir eran ridículos, pero lo que buscaba era marcar territorio, e incomodar a Valent