Capítulo 105. Aire de rey.
Grandes gotas de lluvia caían pesadamente sobre el cristal de la camioneta, acompañando el estado de ánimo de Maxwell, mientras la desilusión se reflejaba en su mirada perdida.
Dolido, sentía un sabor amargo en el paladar mientras sus pensamientos se sumergían en la ironía de su propia desgracia.
«Soy el chiste más grande. ¿Cuándo se arruinó mi buena percepción?», pensó con amargura, casi riéndose de sí mismo.
El sonido de su teléfono lo sacó de su lamento.
—Dime, madre —dijo fríamente, sin qu