Hasta ese momento la Diosa Hera no lo sabría de tal manera, pero la acción que emprendió Hariel fue en el momento más apropiado y con ello retrasar lo que parecía ser que sería inevitable en algún momento detener en la Diosa Hera. ¡El deseo por el trono a costa de lo que fuese!
Hariel debía presentarse ante Ishmalkahama antes que las circunstancias no tuvieran marcha atrás. Helel se encontraba en la conversación que de momento no estaba tomando el rumbo que Helel deseaba, siendo puesto a prueba