—Charles— susurro Emma al sentir sus caricias —Charles te pedí tiempo— Emma está agitada
—¿por qué esperar tanto cuando nos deseamos?
Ella vuelve a morder su labio.
—no lo hagas Emma, si no es por que nuestra hija esta aquí no tendría piedad de ti
—no dejas de ser dominante en la cama Charles
—¿y te gusta? si verdad... dime que no hay nadie como yo
Como ella no lo hace, él baja hasta su feminidad.
Charles al ver sus gestos de placer, sabe que su orgasmo se aproxima.
Abre bien sus piernas.
—E