Una hora más tarde, me encontraba en lo que sería mi nuevo hogar. Dejé las maletas en el suelo y empecé un tour por todo el departamento. Camine por el pequeño salón blanco y negro, hasta llegar a la lujosa cocina llena de cristales. Negué con la cabeza ante semejante lujo, sabía que mi padre se saldría con la suya. Al no aceptar el dinero, estaba más que claro que me compraría un departamento de este estilo.
—¡Te lo pagare papá! —exclame para mí, mientras entraba en la habitación, la cual era