Estaba decidido a contarle la verdad, pedir perdón y volver a ganarme su confianza.
La amo.
Tome mis llaves y antes de salir me encontré con la pulsera que me había obsequiado cuando la conocí en la universidad.
Los recuerdos invadieron mi mente:
A pesar de que era mi tercer beso con esa muchacha me sentía más motivado que nunca. Ella me había besado no yo, eso era indescifrable. Mi corazón había latido como nunca antes lo había hecho y mis labios ardían con ganas de más. No podía creer lo que