Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegue a casa mi madre tenía el rostro inundado de lágrimas.
—Mi amor, pensé que te había pasado algo... yo, yo —gimoteó—, me imaginé lo peor.
Me arrodille a su lado y la abrace. Le conté lo que había pasado. Nunca le he mentido a mi madre, excepto... Buen







