— No me malinterpretes. Este es un lugar perfecto para calmar tu mente. — Comentó observando como fluia el agua —.
— No puedo creer que me hayas traído al...
— Si cierras tus ojos y centras tú atención en el sonido del agua corriendo sobre las rocas te relajaras y te sentirás mucho mejor.
— Leonardo, creo que estar aquí contigo a solas no es correcto. — Lo miré nerviosa. —.
— No va a pasar nada que tú no quieras. Así que puedes estar tranquila.
— Me sentiría más tranquila si me llevarás a