Las olas se rompían en las rocas, el sol en su punto más alto daba un aspecto mucho más hermoso a ese lugar donde Sara veía a su esposo llevar a su hijo en su hombro, mientras caminaba dentro del agua.
Bajó la revista que leía, solo para verlos juntos, su hijo sonrió y sacudió sus cortos piececitos en los hombros de su padre la sentir el agua, en tanto este le mostraba el paisaje frente a ellos.
Nunca pensó escuchar reír a su esposo por algo tan sencillo, solo que en eso se equivocó. Para Leo