__ No fui yo. - alcanzó a decir el tipo que era arrastrado por Leonardo fuera del avión. Las cadenas en sus piernas no le permitían soltarse, además de tener el rostro desecho y los dientes casi arrancados de tantos puñetazos.
Su verdugo apenas y lo vió, abrió la cajuela y con facilidad lo metió adentro.
__ ¡Te juro que no lo hice! - no le tomaron importancia a su súplicas.
__ Sé que no fuiste tú. No tienes cerebro para orquestar algo tan planeado. - le dijo Leonardo cerrando la cajuela. Tecle