CAPÍTULO 15. UNA HERIDA SIN SANAR
El despacho de Jack estaba lleno de la frenética actividad del mundo empresarial. Después de cinco años, la sombra de la pérdida de Amber y su hijo aún persistía, convirtiéndose en una herida que no terminaba de sanar. A pesar de que se divorció de Amy y se alejó de todos los vínculos con los negocios Foster, la búsqueda incansable de su hijo seguía siendo el foco principal de su vida, estaba ligado a Amber para toda la vida.
Tomó su móvil y respondió una llamada.
Amy: ¿Estás ocupado?
Jack: Lo