Capitulo 34. No te puedes esconder de él.
capitulo 34. No te puedes esconder de él.
—¿Abi, estás viva? Me alegra tanto de saber que estás bien...—mi pequeña bebé comienza a llorar y ella la mira extrañada.
—No me digas que ella es...—
—Ella es tu nieta —sonrío y asiento con la cabeza.
La señora Margarita me entrega a mi bebé, y yo se lo muestro a mamá.
—No me lo puedo creer, mi pequeña ha crecido y ahora es madre también—.
Mientras habla no puede dejar de llorar, se acerca hasta mí de nuevo y esta vez extiendo mis brazos para q