Capítulo 23. La dicha.
Capítulo 23.
La dicha.
POV Alicha.
Despierto entre brumas. El olor antiséptico y el roce metálico de un estetoscopio me devuelven a la realidad. La doctora Saar me revisa en un silencio sepulcral, con el ceño fruncido.
—Habibi… —susurro, buscándolo entre las sombras de la habitación.
—Estoy aquí —su voz llega antes que su imagen. Se acerca a la cama y sus ojos azules me enfocan con una fijeza soñolienta pero protectora.
—Está muy débil, Armando. Su pulso es alarmantemente bajo —sentenc