Maximiliano se quedó observando a Madison mientras ella comenzaba a moverse en la cama. Su respiración se volvía más profunda y sus pestañas temblaban levemente. Despertaría en cualquier momento.
Sin perder la calma, se apresuró a arreglar la parte del vestuario que había desabrochado antes de tomar las fotos. No podía dejar rastro de nada sospechoso. Se levantó de la cama con tranquilidad y salió de la habitación, cerrando la puerta con suavidad tras de sí.
Bajó las escaleras y encontró a su a