Los dos se apoyan en la pared del elevador, suspiran cansados al mismo tiempo, lo que a Ilhan le provoca una risita. Sylvie lleva las manos a su cabello, arrancándose la famosa tiara que su madre insistió que usara.
—Solo quiero… —Sylvie se quita las horquillas del cabello y este comienza a caer por su espalda—. Libertad al fin.
—Creo que te falta un poco más para eso, ese vestido se ve apretado.
—Demasiado, no pude comer nada y había cosas que se veían exquisitas —hace un puchero que le pro