En ese momento Emilia sintió que la presión que estaba teniendo cedía y se dio cuenta que Ruiz acababa de llegar y lo que miró fue impactante.
Como si Ruiz fuera una especie de súper hombre y Tadeo un muñeco, lo tomó con tanta fuerza para hacerlo volar en la dirección contraria en la que Emilia se encontraba.
Sin importarle que se escucharan gritos de terror de parte de los encargados de la farmacia quienes finalmente habían llegado de la parte trasera del local, Ruiz se abalanzó para queda