Las pupilas de Fabián se encogieron mientras que su estómago dolió, aquellos sobres eran un sinfín de posibilidades y por primera vez en su vida dudaba en leer el contenido de aquellos sobres.
Tomándolos con fuerza en su mano, giró sobre sus talones y salió de aquella habitación y de aquella casa, subió a su auto y condujo de vuelta a su oficina, necesitaba estar tranquilo antes de leer lo que había en los sobres.
Mientras conducía, pensaba en su esposa, en cómo le había enviado el divorcio s