Tianna observa con calma a través del cristal de la ventana y pronto localiza el punto exacto donde se encuentra el francotirador, disimulando un poco, saca su teléfono y comienza a actuar como si estuviera leyendo algo , cuando lo cierto es que está hackeando el sistema del edificio de enfrente para tener acceso a las cámaras.
Al lograrlo en unos minutos, sonríe de lado y envía la ubicación del hombre a los guardaespaldas que se encuentran afuera de su departamento.
Los hombres se movilizan de