SOPHIA
—¿Tyler…? —pregunto, frunciendo el ceño ante su extraña pregunta.
Intento apartar la mano, pero su agarre es demasiado fuerte. Me estremezco cuando aprieta aún más.
Tyler me jala de un tirón y, en un instante, mi cabeza ya está en su pecho.
Puedo sentir cómo se agitan sus costillas al respirar y… siento una extraña atracción cuando sus brillantes ojos verde dorado me miran fijamente.
—¿Por qué me siento tan paralizada…? —pensé mientras su mano acariciaba mi cabello.
—Así que… sigues sin