SOPHIA
Llamé una vez y oí el gemido de Lucas indicándome que entrara.
Entré en su habitación, aunque no estaba segura de si Lucas me había dejado entrar o me había contestado, porque pensó que estaba hablando con una criada. Al verme, Lucas se puso tenso y se enderezó al instante, lo que me hizo pensar que se trataba de lo segundo.
"¿Qué haces aquí?" preguntó Lucas con voz ronca.
Observé su tez pálida y me di cuenta de que la criada tenía razón: Lucas realmente parecía enfermo.
Lucas estaba pál