(Punto de vista de James)
Sabíamos que existía la posibilidad de que Margie y Sheila se volvieran la una contra la otra antes de que acabara la noche, pero ninguno de nosotros esperaba que ocurriera así o tan rápido.
Por suerte, estábamos (casi) preparados.
Di un comando alfa ordenando que Margie se congelara. El doctor Hyder se acercó y le inyectó un medicamento que la relajaría al instante, pero no la sedaría. A continuación, la condujeron a un palco más pequeño que sacaron los guardia