Rogando por tu amor. Capítulo trece.
|Capítulo 13|
|Aria|
Miles volvió a la mesa con el cuello rojo. No era un enrojecimiento de vergüenza o de calor. Era la marca clara de unos dedos que habían apretado justo ahí, donde la piel se pone vulnerable. Me quedé mirándolo fijo mientras se sentaba, sin parpadear. Él intentó sonreír como si nada, ajustándose la corbata con un gesto casual, como para desviar la atención, pero la marca era tan clara que no podía ocultarse.
Algo sucedió.
—¿Qué te pasó en el cuello?
—Nada —dijo, demasiado rá