El día de ayer lo había pasado muy dormido, por alguna razón me sentía como drogado pero hoy me había levantado con mejor energía rogando que aquellos recuerdos extraños no aparecieran de nuevo.
Logre desayunar tranquilamente y salí con aquel chófer que mi padre había puesto para mí
Mario me había dicho que se llamaba.
No era de mi agrado tener un chofer, me hacia sentir como el niño rico y mimado que yo no era, me había esforzado por cada una de las cosas que tenía, mi padre no había dado nad