Punto de vista de Gemmy
Grité y me levanté de la mesa, corriendo hacia el lavabo del mostrador del laboratorio.
Abrí el grifo e inmediatamente me subí a la mesa, dejando que el agua corriera sobre mi espalda ardiente.
Solo entonces sentí un ligero alivio, pero aun así, todavía podía sentir la piel en carne viva y lastimada de mi espalda, y tal como temía, la sangre comenzó a correr desde mi espalda hasta mi cintura, luego a mis muslos y más abajo por mis piernas hasta que empezó a gotear sobre