Punto de vista de Voss
—¡Gemmy! Espera, te juro que no es lo que piensas… —intenté hablar, explicarme.
Pero Gemmy ni siquiera me dejó terminar.
—¡Perra desvergonzada y asquerosa! —gritó Gemmy, incorporándose en la cama y agarrando una almohada para cubrirse el pecho, mirándome con los ojos muy abiertos y furiosos.
—¿Qué demonios estabas haciendo, Voss? ¿Qué hacía tu mano ahí abajo? ¿Y por qué me tocabas la cara?
—¡No te estaba haciendo nada! —balbuceé, con la voz quebrándose ridículamente mient