Punto de vista de Voss
—¡No lo hice para destruirte, jefe! —exclamó Alex con voz quebrada, agarrándome las muñecas y suplicándome con la mirada—.
—¡Te juro por Dios que nunca quise hacerte daño! Me vi atrapado en una situación en la que no podía respirar. Me vi acorralado por decisiones que jamás quise tomar. Lo hice porque... porque pensé que estaba evitando una guerra. ¡Pensé que te estaba impidiendo cruzar una línea de la que no podrías regresar! Te he dado mi sangre, mi juventud, toda mi vi