Punto de vista de Gemmy
Y así, pasaron tres días desde el incidente en la cocina, dejando un silencio que nunca llegó a sanar del todo en la mansión.
La vida continuó, pero no era una continuación que significara el regreso a la normalidad. En cambio, todo se movía a un ritmo extraño e irregular que nunca se estabilizaba del todo. Las mañanas llegaban y se iban, seguidas de largas y silenciosas tardes y cenas que parecían más representaciones silenciosas que comidas propiamente dichas.
Nad