Narra Kim
Quería hacer tantas cosas. Pero no podía. Enfrentarme yo sola a todos, estando embarazada y sin saber de pelea, me había hecho entender cuán acabada estaba. Este era mi fin. Aunque no podía ser pesimista, porque cuando hay esperanza, todo es mejor. Debo ser realista, nunca saldré de aquí.
— ¿Qué puedo hacer? — pregunto decepcionada.
— Ya superaste la semana número treinta. El tiempo corre en tu contra y me imagino que con lo que viste, puedes comprender que intentar escapar, no es una