Augustus Delacroix observa cómo sin problemas, llega a Irlanda. Lejos de todo el drama de su nieto y también, notó la incompetencia del nieto que llevaba su nombre. Si de algo estaba seguro Augustus Delacroix era que sus hijos habían criado a hombres incompetentes.
Su nieto mayor, Alessandro, había sido un criminal que, de milagro, no había sido asesinado cuando solo pensaba en matar por dinero que gastaba disfrutando de muchas mujeres.
El segundo nieto, al que le había puesto su nombre espera