Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo sé cuánto tiempo pasamos así. Pero, sé que la encargada nos aparta para que no manchemos el vestido con las lágrimas. Por lo que, nos separamos y limpiamos las mejillas de la otra, con una sonrisa en nuestros rostros.
— No vamos a llorar más. Es momento de festejar. Ya falta poco para que sea de noche. Así que, debemos apresurarnos con los últimos detalles de la boda. Para que, podamos relajarnos en la despedida de solteras






