Al día siguiente
La ansiedad estaba presente, mientras las parejas se preparaban para el enfrentamiento. Se encontraban listos, se sentía tan listos que no tenían dudas de que ganarían. Después de todo, se preparaban para ganar o morir y ninguno, deseaba lo segundo.
Alguien toco a la puerta mientras Kim se peinaba y Alessandro, se colocaba sus zapatos. Los dos estaban tan atentos a todo que Alessandro ya tenía sus armas, dispuesto a disparar a la persona que no se identificara hoy.
— ¿Quién es