Abrazo a mi esposo hasta que Asher hace una protesta por estar tan cerca de su padre y por ello, cambia de puesto y se coloca en mis piernas.
— Mamá mía. — dice Asher serio.
— Cariño, espero que los hijos que tengamos sean niñas. No quiero más competencias en mi casa — comenta Alessandro y su hijo, le saca la lengua, para después, aferrarse a mí.
Todos se ríen y la comida llega haciendo que nos concentremos en esa comida que no es de hospital o es fruta. Asher, devora el pavo mostrando cuanta fa